brumit
Paquidermo señor de los pájaros locura monstro o araña mil veces gigante decía…
Me despierto con una sensación sin idea,
Estoy tranquilo, cansado y en silencio
Le acomodo los almohadones, a esa sensación
Le suspendo la respiración al cuerpo
Obligado casi a empezar de nuevo
Habitando cada instante, 0pensamiento
Y despierto pero ausente
Dedico toda la mañana
A pasear idea tras idea,
Como probando fichas o talles
Lo que sea que se acerque
A la sensación
Con que despierto
Con la mesita de luz hecha un detalle
Siempre un detalle.
“buen día, te quiero.” decia.
De piedra un elefante
jueves, 31 de mayo de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
El frio me despierta.
Las ganas de mear me levantan.
La tuca amanecida en ayuno
me emociona los mates, la manteca.
Planifico otro vacio, ya no me esmero
en sacarme los amores secos.
Metido en un gorro exactamente ridículo
encaro la pala, el pico y el pisón
arremeto contra las horas del día
destruyendo la columna propia
afirmando las columnas de la huerta.
El cansancio es la puerta
donde no entra el pensamiento paralizante de la angustia.
El dolor concreto de manos pies y cintura
me está salvando los dias.
domingo, 26 de febrero de 2012
1
Cavar posos
rescatar la tierra
presionar el limite difuso
entre la tierra seca y la arcilla misteriosa
cortar en tantas como posible sea
las raíces la historia
y plantar un naranjo en el hielo
para entender en la garganta
la sustantividad del tiempo
el ritual de la fe.
Una vez la memoria fue un ancla
Fina tensa
Pesada.
2
Hoy no es la cantidad
De lo que se olvida
Lo que me tiene alegremente desorientado
Es el presente de cada brote
La constante flor y el olor
A inmensidá.
3
A capricho de gubias mal criadas me he sumergido en tallar mil velas de un solo sirio
y ya no me sorprende la pequeñez de la escusa,
la vida sale a florecer entre dos piedras,
y la piedra late duro.
4
El agua fría abriéndose paso entre mis dedos.
Los cabellos de este árbol rozando el agua en su carrera.
Sin descanso el tiempo bajando la montaña.
Con el sol agarrado en las espaldas.
Y el aire allí.
5
Y me descuido y animal cansado
Sueño tormentas.
Cavar posos
rescatar la tierra
presionar el limite difuso
entre la tierra seca y la arcilla misteriosa
cortar en tantas como posible sea
las raíces la historia
y plantar un naranjo en el hielo
para entender en la garganta
la sustantividad del tiempo
el ritual de la fe.
Una vez la memoria fue un ancla
Fina tensa
Pesada.
2
Hoy no es la cantidad
De lo que se olvida
Lo que me tiene alegremente desorientado
Es el presente de cada brote
La constante flor y el olor
A inmensidá.
3
A capricho de gubias mal criadas me he sumergido en tallar mil velas de un solo sirio
y ya no me sorprende la pequeñez de la escusa,
la vida sale a florecer entre dos piedras,
y la piedra late duro.
4
El agua fría abriéndose paso entre mis dedos.
Los cabellos de este árbol rozando el agua en su carrera.
Sin descanso el tiempo bajando la montaña.
Con el sol agarrado en las espaldas.
Y el aire allí.
5
Y me descuido y animal cansado
Sueño tormentas.
domingo, 5 de febrero de 2012
Segunda vez
Es la segunda vez que alguien dice que rezara por mí.
La primera recuerdo o imagino que me sorprendió
Porque fue la primera vez que me advirtieron
que iban a rezar por mí
sonó a desconfianza o decepción
si no son lo mismo a destiempo.
A la segunda la atesoro en un mensaje de texto
Dos monjas bien parecidas alquilaron mi casa
Y me esmere al esperarlas, replegué mi santuario de cosas
Elegí la posición de cada peón de cada alfil de cada torre
El marqués, la carta a los poderes, Federico el terrible
Colchón dos plazas con sabanas curtidas pero limpias
La biblia y ese chiquitico azul que “no se vende”…
Mis reinas llegaron un día infernal de enero.
Y hoy, día infernal, una semana más tarde
Leo del celular:
Muchas gracias por tu generosidad y amabilidad!
Rezaremos por vos y tus proyectos!
Saludos terrícola.
Recuerdo que aterrizaron en un duna color bordo
Y que en su baúl rezaba
Sonría.
Despreocúpese.
También rezamos por usted.
Y opino que está bien.
La primera recuerdo o imagino que me sorprendió
Porque fue la primera vez que me advirtieron
que iban a rezar por mí
sonó a desconfianza o decepción
si no son lo mismo a destiempo.
A la segunda la atesoro en un mensaje de texto
Dos monjas bien parecidas alquilaron mi casa
Y me esmere al esperarlas, replegué mi santuario de cosas
Elegí la posición de cada peón de cada alfil de cada torre
El marqués, la carta a los poderes, Federico el terrible
Colchón dos plazas con sabanas curtidas pero limpias
La biblia y ese chiquitico azul que “no se vende”…
Mis reinas llegaron un día infernal de enero.
Y hoy, día infernal, una semana más tarde
Leo del celular:
Muchas gracias por tu generosidad y amabilidad!
Rezaremos por vos y tus proyectos!
Saludos terrícola.
Recuerdo que aterrizaron en un duna color bordo
Y que en su baúl rezaba
Sonría.
Despreocúpese.
También rezamos por usted.
Y opino que está bien.
miércoles, 30 de noviembre de 2011

Patria de instantes que después olvido a fuerza del detesto
Palabras justas llegadas sin voluntad viva a orejas mudas
Lisérgica contractura de comadreja haciéndose llevar a cocochito
Esperanza pinchada en la ampolla esperanza derramada en el pus
la desenfocada ilusión de deseos y libertades me ha hecho un hueco en el cráneo
ojala colisionemos los justos en el epilogo de la fe en el ultimo guiño de esta mentira
deseo un camión indeseable de silencio crudo para empezar a desentrañar
los primeros espasmos babosos de una vieja palabra redimenta
la ciudad es un perro solo por solo desde siempre capaz de dormir frente al desajuste
angustioso de los que esperan siempre más para dejarse de joder
la ciudad es un perro que come palomas infectadas de decencia
frente a poetas pasmados ante el giro sorprendentemente macabro del paraíso del progreso
hay lapiceras con el peso del cuerpo balanceado equilibrado equidistante
hay desesperación también donde no parece haberla hay algo sin límite en el desesperado
la ciudad es un perro la policía las vallas las gorras los hurras los nunca más los nunca menos
colarte por el ojo colarte por el ventiluz colarte por el culo es colarte e incluso
en el infierno los soñadores cotizan por desprevenidos
cotizan por ciegos que entienden como colarse a la fiesta justa
sacar a bailar a la madre de la cumpleañera insistir en que hoy todo esta coqueado
y luego reventarse el lomo con culpas vencidas podridas huérfanas de humor
el cantarín endurecido tiene fama de buen tipo y no puedo saberlo
si conocerlo cuesta una trocha de palos de goma o el sexo oral
de doncellas asqueadas de aburrimiento inexplicable de horas de buscar
concretudes en virtualidades virtualidades en concretudes
no conocerlo todavía lo mantiene a la altura de una nada
pero sus amigos tiene la misma cara que mis enemigos
se busca gente honesta para vender el alma
hacemos cola para entrar y si entramos por derecha por izquierda nos colamos
afuera siempre afuera no queda nadie y nadie queda
quien dijo que hay que organizar el fin
tenía razón y sabe de política.
Palabras justas llegadas sin voluntad viva a orejas mudas
Lisérgica contractura de comadreja haciéndose llevar a cocochito
Esperanza pinchada en la ampolla esperanza derramada en el pus
la desenfocada ilusión de deseos y libertades me ha hecho un hueco en el cráneo
ojala colisionemos los justos en el epilogo de la fe en el ultimo guiño de esta mentira
deseo un camión indeseable de silencio crudo para empezar a desentrañar
los primeros espasmos babosos de una vieja palabra redimenta
la ciudad es un perro solo por solo desde siempre capaz de dormir frente al desajuste
angustioso de los que esperan siempre más para dejarse de joder
la ciudad es un perro que come palomas infectadas de decencia
frente a poetas pasmados ante el giro sorprendentemente macabro del paraíso del progreso
hay lapiceras con el peso del cuerpo balanceado equilibrado equidistante
hay desesperación también donde no parece haberla hay algo sin límite en el desesperado
la ciudad es un perro la policía las vallas las gorras los hurras los nunca más los nunca menos
colarte por el ojo colarte por el ventiluz colarte por el culo es colarte e incluso
en el infierno los soñadores cotizan por desprevenidos
cotizan por ciegos que entienden como colarse a la fiesta justa
sacar a bailar a la madre de la cumpleañera insistir en que hoy todo esta coqueado
y luego reventarse el lomo con culpas vencidas podridas huérfanas de humor
el cantarín endurecido tiene fama de buen tipo y no puedo saberlo
si conocerlo cuesta una trocha de palos de goma o el sexo oral
de doncellas asqueadas de aburrimiento inexplicable de horas de buscar
concretudes en virtualidades virtualidades en concretudes
no conocerlo todavía lo mantiene a la altura de una nada
pero sus amigos tiene la misma cara que mis enemigos
se busca gente honesta para vender el alma
hacemos cola para entrar y si entramos por derecha por izquierda nos colamos
afuera siempre afuera no queda nadie y nadie queda
quien dijo que hay que organizar el fin
tenía razón y sabe de política.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Miren al profe
Ciego del whisky
Acarreado a las 4 de la mañana
Por dos perros diligentes
Babosos amaestrados.
Suena música inglesa en el patio las camisas
Son psicodélicas hembras amaestradas con dinero
Machos duros haciendo las señas de la victoria
Frente a cámaras histéricas
Que enloquecen por algún resto con olor.
Alguien tendrá que pagar.
Amende nosotros.
Ciego del whisky
Acarreado a las 4 de la mañana
Por dos perros diligentes
Babosos amaestrados.
Suena música inglesa en el patio las camisas
Son psicodélicas hembras amaestradas con dinero
Machos duros haciendo las señas de la victoria
Frente a cámaras histéricas
Que enloquecen por algún resto con olor.
Alguien tendrá que pagar.
Amende nosotros.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Ritual
A las 7 de la mañana me desperté
Y los primeros diez minutos
Anduve soñando despierto
Cabe los posos le puse bosta de caballo en el fondo
Plante los arboles que llegaban al campo
Los apreté contra el corazón de la tierra
para que el viento no los voltee
Los regué para que estén contentos
A las once de la mañana
Voy hasta el quiosco
Y doy con que por decisión unánime
del consejo deliberante
esta primavera no se chupa
lo miro a los ojos
al vendedor, el Carlo
me mira a los ojos
y le pide al pibe de la reposición
que traiga una cajita de las grandecitas
para que entre todo
A las once y cuarto de la mañana
Prendí el fuego saque y afine la guitarra
Y mateando me dedique a mirar los nuevos brotes
De esa enredadera que crece como plaga hambrienta.
En escalones raros anda la música todavía soñando.
Escondo hace un tiempo frisado un pedazo
De carne nuestra
Alimentada con esta realidad
Creo que me queda una parte del lomo
Y algunos palitos del pecho.
A las doce arrimo el hielo al fuego y me aposento
En la madera firme de la mesa
A mirar la llama
Como el primer hombre
que la vio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)